Resultó dolorosa la derrota del domingo porque se trata de otra goleada más que sumar a la lista de marcadores abultados en contra de esta campaña, y porque tuvimos muy cerca el empate. El marcador puede parecer demasiado amplio en favor de los catalanes, pero las claras ocasiones de gol erradas por Tore yaya y Zlatan Ibrahimovic confirman la terrible superioridad blaugrana en la Romareda. Como ya ocurriese en el Camp Nou, donde el FC Barcelona pudo darse un festín mucho mayor que el 6-1 en un horrible partido de los blanquillos.En la Romareda fue distinto ya que, al menos, hubo oposición. Se intentó jugar al fútbol, dominar más el balón y presionarle al Barça para incomodarle. pero para ganarle a este equipo hay que estar muy por encima de tus posibilidades y esperar que ellos no estén como siempre. Y, sobre todo, que no fluya el fútbol a través de las piernas de ese mago que es Messi, el mejor futbolista del mundo. Ante su calidad, implicación y humildad, que le hace mucho más grande, solamente hay que rendirse ante la evidencia y aplaudir sus goles.
José Aurelio Gay debe cambiar y utilizar mejor a sus jugadores. No sé si tendrá castigado a Colunga porque no baja lo suficiente a defender o llega tarde por la noches. Ni lo sé ni me importa, pero es un lujo tenerle en el banquillo. Porque es inhumano dejar solo a Suazo en punta, el hombre se revienta de correr y no le luce el pelo a la hora de marcar, y porque tiene gol. Algo importantísimo para un Real Zaragoza que necesita ganar partidos.
Y ahora, a ganar al estadio de los Juegos del Mediterráneo. Allí no hay ningún Messi y no habrá excusas para buscar tres puntos que se hacen ya fundamentales porque los de abajo despabilan y los de más arriba también. El final está muy cerca y ya no tendremos más escollos insalvables que el Real Madrid. El resto, son tan mortales como nosotros y susceptibles de ser vencidos. porque, hasta los 42 puntos, aún quedan 16 y cada vez menos posibilidades de sumar.